Sí, lo sabemos, no volverás a beber nunca, esta vez de verdad...
Pero hasta entonces, te conviene aferrar tu kit de resaca y seguir estas sencillas instrucciones: · Llena la bolsa de agua caliente. · Arrójate sobre la cama. · Sujeta la bolsa sobre tu cabeza. · Permanece muerto hasta bien entrada la tarde.