C/ Cuba 32, Valencia • 963 737 267

4 ramas del feminismo que no conoces

Mujer con una camiseta de A fer la mà morada dentro de un papel en llamas

 

Cuando hablamos de feminismo hablamos cada vez más de feminismos, en plural. Porque los feminismos son muchos, diversos y siempre interseccionales. Se apoyan y alimentan unos a otros. El contexto y las necesidades de cada mujer son muy distintas, aunque la lucha sea la misma.

Por eso cada vez aparecen más ideas nuevas y enfoques diversos, a veces inesperados. Cada nuevo feminismo que descubrimos nos abre un poco más la mente. Aquí tienes algunos de los que más nos han sorprendido:

    1. Ecofeminismo
    2. Feminismo Cyborg
    3. Xenofeminismo
    4. Feminismo Islámico

1. Ecofeminismo

¿Te parece que ecologismo y feminismo son dos movimientos diferentes? Pues han estado ligados desde el principio. Existen vínculos profundos entre la subordinación de las mujeres y la explotación destructiva de la naturaleza. Tanto las unas como la otra somos tratadas por los hombres como propiedades, por lo que feminismo y ecologismo están juntos en la misma lucha.


El ecofeminismo explora la relación entre las mujeres y la naturaleza en la cultura, el poder, la economía y el imaginario para descubrir un montón de paralelismos. Mujeres y naturaleza hemos sido históricamente consideradas caóticas, irracionales y necesitadas de dominancia, mientras que los hombres se han postulado como racionales, capaces de dirigir y hacer un uso adecuado de las fuerzas naturales y femeninas. Las causas y los sistemas de dominación son similares en ambos casos. Así que para salvar el planeta debemos liberarnos del patriarcado.

2. Feminismo Cyborg

A finales del siglo pasado, entre segunda ola y tercera ola, el movimiento feminista está a tope replanteándoselo todo, pensando qué significa ser mujer, debatiendo cuál es el sujeto del feminismo… Un jaleo. Así las cosas, en los 80 aparece el Manifiesto Cyborg. No es una novela de ciencia-ficción ochentera, es un ensayo feminista de Donna Haraway que se ha convertido en un clásico.

Y tú estarás diciendo: “¿Qué tienen que ver el feminismo y los cyborgs?” Bueno, pues tienen bastante que ver con la deconstrucción del género, con volver a plantearse qué es “natural” y qué es deseable.

Una Cyborg es una construcción con muchas partes que hace que dejen de tener sentido los opuestos. No es del todo natural ni del todo artificial, no puede ser catalogado como mujer ni como hombre. Una cyborg se construye y reconstruye a sí misma como y cuando le interesa.

Es una metáfora, claro.

De momento no vamos todas por ahí con brazos mecánicos y antenas en la cabeza. Pero es un experimento que nos lleva a imaginarnos cómo podemos ser, cómo querríamos construirnos a nosotras mismas si no tuviéramos límites.

Tienes el texto del Manifiesto Cyborg aquí. Y la traducción al castellano en este otro enlace.
 

3. Xenofeminismo

Este feminismo de nuevo cuño nació hace pocos años en un laboratorio de arte.

Es un feminismo del siglo XXI y quiere actualizar muchas ideas que han quedado obsoletas. Es el feminismo de lo extraño y en su esencia está el reconocimiento de que todo cambia, todo muta, todo sondea nuevas posibilidades. Empezando por el propio feminismo.

Quiere acabar con la glorificación de la naturaleza. Bajo el patriarcado, lo natural se ha presentado siempre como medida de lo normal. El xenofeminismo dice basta. Si la naturaleza es injusta no tenemos por qué obedecerla. Porque, en realidad, lo “natural” y lo “universal” son construcciones culturales tan opresivas como el género binario.

El xenofeminismo abole los géneros pero no destruyéndolos, sino multiplicándolos hasta el infinito. 

El xenofeminismo es un ejercicio de la libertad positiva: “libertad para” en lugar de “liberación de”. Porque nada es tan sagrado o inmutable que no puede ser transformado para ampliar nuestra libertad.

Aquí puedes leer el texto de Laboria Cuboniks, las ideadoras del xenofeminismo:

La editorial Traficantes acaba de publicar el libro Nuevos vectores del xenofeminismo, con varios textos de las impulsoras del movimiento.

4. Feminismo Islámico

Si crees que el islam es una religión basada en la opresión a las mujeres, hazte así que tienes un poco de colonialismo en el ojo. En el feminismo tradicional las mujeres musulmanas han sido tratadas más como objeto que como sujeto de su propia experiencia. Y están ya un poco hartas de que las blancas vayamos a decirles cómo ha de ser el feminismo.

El feminismo islámico reivindica el papel de las mujeres en el islam y la igualdad en todos los ámbitos. Critican la interpretación patriarcal de la religión y destacan las enseñanzas de igualdad profundamente arraigadas en el Corán.

Aunque el feminismo dentro del islam es antiguo como el propio feminismo, el concepto de feminismo islámico fue elaborado en los 90 por las mujeres iraníes, quienes reformularon la problemática del feminismo en el contexto del islam. Las tesis de las iraníes circularon por todo el mundo y desde entonces el feminismo islámico no ha parado de crecer.

Y tiene una tarea múltiple: descubrir los discursos coloniales que tenemos asumidos y, al mismo tiempo, los discursos patriarcales dentro del propio islam. En realidad son sistemas de opresión que se alimentan entre ellos, porque el patriarcado imperialista blanco ha reforzado las estructuras patriarcales de las sociedades colonizadas.

Un referente del feminismo islámico es la rapera Miss Raisa. En su canal de TikTok habla sobre temas feministas.

Estos son algunos de los feminismos que más expandieron nuestras ideas cuando los descubrimos. Y esperamos que haya cada vez más y más propuestas que hagan que el movimiento siga creciendo y evolucionando.

¿Qué más feminismos conoces? ¿Con cuáles te indentificas más?

Dejar un comentario