¿Novedades? Pues las novedades son que hemos vuelto al trabajo después de casi un mes de “exiliaciones“ en Sevilla mientras teníamos la casa en obras. Hemos vuelto al trabajo y a las delicias de un cuarto de baño con una taza que ya no se mueve y una temperatura constante del agua de la ducha. No necesito nada más en esta vida.
En Sevilla también hemos vivido muchas novedades. Álvaro ha podido experimentar por fin las bondades del calor seco (40º, pero secos), de las tapas de cazón en adobo y de los largos paseos al sol porque la frecuencia del autobús mata cualquier paciencia. Hemos ido a Isla Mágica y, como novedad, me he montado por primera vez en todas las atracciones en modo señora (¡Aypordios, aypordios, aypordios!). También palmeamos en un espectáculo flamenco de los de verdad, de los jondos.
Al llegar, todo estaba bajo control. El equipazo ha agarrado el timón y ha conducido la nave por rutas insospechadas y, por supuesto, novedosas. He aquí algunas de las cosas que nos hemos encontrado:
Fíjate que precisamente cada vez que volvemos del sur me paso unos días lamentando que la vida urbanita me aleja de la naturaleza. Pues justo cuando llego, esta mochila me recuerda que siempre nos quedarán los parques y los pájaros.
Gracias a este libro quizá pueda dejar de explicar mis gustos enológicos con la nada clarificadora frase de “me gustan los tintos con sabor a candelita“ y aprender unas indicaciones más precisas para hablar con los sommeliers. La guía definitiva para vivir experiencias alrededor del caldo divino en todas las zonas productoras de la Comunidad: Utiel-Requena, Valencia, Castellón y Alicante.




La que tiene sobredosis de naturaleza, si es que eso es posible, es Laura Agustí. Desde su nueva vida en el Pirineo nos trae la flamante colección de prints con un aire más romántico y cautivador que nunca. Plantas, verduras, cabañas y amores elegantes del siglo XIX. Todo nos embelesa y nos embriaga (y a mí me da un pelín de ganas de invierno, vaya usted a saber por qué).
Esta forma vuelve a ser popular varias décadas después demostrando una vez más que vivimos en un continuo ciclo de moda-revival-revival-moda. No obstante, más allá de tendencias pasajeras o permanentes, la simbología de las gotas es algo que siempre me ha fascinado: pequeños pedazos de un todo informe, impermanentes y a la vez pruebas del poder de la perseverancia…




Y aunque estemos de vuelta, Laura Ortiz sigue llenándonos la tienda de sabor estival: postales, mini prints y ahora también bolsas reutilizables que nos recuerdan que los colores más brillantes son siempre los más divertidos. Y que los calores están para disfrutarlos, no para sufrirlos ¡Que aún queda mucho verano por delante para explorar nuestro lado más hedonista!


