Cuando en casa a alguien se le cae el café caliente en los pies descalzos, o se le acaba el papel higiénico, o se da cuenta de que el plazo para pagar el IBI pasó hace dos semanas, o incluso abre una (otra) multa de la DGT por superar el límite de velocidad por 10km/h siempre exclama: “¡Qué maravilla!“
Hemos decidido que vamos a engañar a nuestro cerebro con PNL, así al incauto no le quedará más remedio que ser feliz. Pero es que cuando digo que septiembre es maravilloso, ¡realmente lo pienso! Para mí, el 1 de septiembre es el mejor día del año con diferencia, porque deja atrás un estío de hastío, calores y vacío social. Este día es como una puerta que se abre, como respirar después de haber pasado los últimos 7 minutos bajo el agua, como una nueva libreta en blanco. Espero que tengas un día maravilloso.