Regalos de toda la vida: lotes de Navidad

Regalos de toda la vida: lotes de Navidad

En Gnomo podemos ser muy modernas y muy ruzaferas, traer abanicos que brillan en la oscuridad y las tote-bags más a la última. Pero cuando llega Navidad, la verdad es que nos ponemos clasicotas. Lo decoramos todo con dorados, no nos cansamos de Mariah Carey y las tarjetas las escribimos a mano para enviarlas por correo postal. Y los lotes de Navidad nos pirran. Mazapanes, vino, turrones, champagne, queso… ¡Incluso un señor jamón! No podemos evitarlo: estas cestas nos ponen el corazón contento y la ilusión por las nubes.

¡Tremenda tradición, los lotes navideños! El regalo por excelencia, ya sea en el curro, para la familia o, ey, para ti porque sí, que también te lo mereces. ¡Feliz Navidad! Pero ojocuidao, porque montar un buen lote de Navidad no es cualquier cosa. Hay que hacer una selección con sentido, combinar tradición con originalidad y tener en cuenta quién va a recibir la cesta para conseguir que cada obsequio sea maravilloso y significativo.

Pero no padezcas, que montar estas cestas es un disfrute y tampoco es tan complicado. Sólo tienes que tener en mente estos 4 puntos clave.

  1. Elige productos que se complementen: Los lotes de Navidad llevan muchos artículos diferentes. Cuando hagas la selección, presta atención para seleccionar los que se complementen entre sí. Por ejemplo, si pones una botella de vino, puedes acompañarla con una tabla de quesos. Si hay champagne, añade también dulces. O si en la cesta va jamón, no te olvides de los piquitos. Se trata de crear una experiencia que tenga sentido. Que nadie diga: “Qué buena pinta esta mermelada… lástima que no haya pan.”
  2. Monta una presentación cuidada: Tienes tres segundos para captar la atención de tu público. Bueno, no, esto es en TikTok. Pero en realidad con las cestas de Navidad pasa un poco lo mismo: la primera impresión es clave. Así que cuida la presentación. Utiliza una caja bien navideña y métele a tope de virutas o de paja. Bueno, o pon lo que tú quieras pero cúrratelo. Una presentación bien pensada muestra el cariño y la dedicación que has puesto en el regalo.
  3. Haz un combo de originalidad y tradición: La Navidad va de brilli-brilli y costumbres ancestrales. Así que clásicos como vino o turrones son casi obligatorios. Pero además siempre puedes ir un poco más allá. Elige productos artesanales, sustituye el típico cava espumoso por un buen vermut o en vez de polvorones, que ya son un poco vintage, pon una caja de galletas gourmet. ¡Las tradiciones también están para actualizarlas.
  4. Conoce los gustos de cada persona: ¿Qué le gusta? ¿Cómo celebra la Navidad? Aunque no la conozcas a fondo, una pequeña pista bastará. Si a alguien le encantan los dulces, puedes armar una cesta más empalagosa con delicias azucaradas. Si es amante de los sabores salados, una cesta con embutidos y quesos será ideal. Puedes irte a cestas gourmet para los sibaritas o a un rollo más retro para los paladares clásicos. O a veces necesitarás opciones más específicas: cestas vegetarianas, sin alcohol, con restricciones alimenticias… El caso es adaptarlas a cada persona para que el regalo sea realmente personal y significativo.
  5. Bolaextra: 5. Ten un detallazo y añade un billete de lotería. Parece una bobada… pero enciende la magia. Es como las galletas de la fortuna: cuando aparecen, todo el mundo empieza a hablar. “A ver, a ver. ¿Qué pasará?” “Pues yo conozco una prima de un amigo de una vecina que le tocó y se compró una casa en la montaña” “¿Qué harías tú si te tocara?” Poner en la cesta una participación de lotería hace mucha fiesta. ¡La magia de la Navidad está en los detalles!
Bueno, y ahora que llevas el espíritu navideño chetadísimo, ya puedes empezar a preparar la cesta. ¿A quién se la vas a regalar? ¿Qué vas a poner en el lote para personalizarlo? Y la pregunta más importante: ¿A ti qué te gustaría que hubiese en tu cesta de Navidad?

 

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